sábado, 7 de julio de 2007

Palestina.

Estabas ahí, encerrada
te libera,
y empezas a correr
casi tan rápido
que no te haces ver.

Asusta tu velocidad,
tu poder,
se te trepa
te asfixia
te pide más.

Estabas ahí tirada,
dormida,
peinada,
resplande tu brillo blanco
en la noche oscura,
te atraigo,
vos a mi no.

Prefiero esperarte,
del otro lado,
en la locura,
imaginarte,
hacerte imposible,
nunca alabarte.

El humo calma las ansias
de saber
de entender
de aprender
a perder.

Solo 5 estrofas no alcanzan
no sos nada, sos nadie,
muchos te quieren,
pocos te aprecian.





¿PARA QUÉ?

No hay comentarios: